Hechos Cap 21
Culminacion del estudio de Hechos Cap 21
Arresto de Pablo en el templo
Hch 21:17 Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con gozo.
Hch 21:18 Y al día siguiente Pablo entró con nosotros a ver a Jacobo, y se hallaban reunidos todos los ancianos;
Hch 21:19 a los cuales, después de haberles saludado, les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio.
Hch 21:20 Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley.
Hch 21:21 Pero se les ha informado en cuanto a ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres.
Hch 21:22 ¿Qué hay, pues? La multitud se reunirá de cierto, porque oirán que has venido.
Hch 21:23 Haz, pues, esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen obligación de cumplir voto.
Hch 21:24 Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la ley.
Hch 21:25 Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación.
Hch 21:26 Entonces Pablo tomó consigo a aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, cuando había de presentarse la ofrenda por cada uno de ellos.
Hch 21:27 Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano,
Hch 21:28 dando voces: ¡Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar.
Hch 21:29 Porque antes habían visto con él en la ciudad a Trófimo, de Efeso, a quien pensaban que Pablo había metido en el templo.
Hch 21:30 Así que toda la ciudad se conmovió, y se agolpó el pueblo; y apoderándose de Pablo, le arrastraron fuera del templo, e inmediatamente cerraron las puertas.
Hch 21:31 Y procurando ellos matarle, se le avisó al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada.
Hch 21:32 Este, tomando luego soldados y centuriones, corrió a ellos. Y cuando ellos vieron al tribuno y a los soldados, dejaron de golpear a Pablo.
Hch 21:33 Entonces, llegando el tribuno, le prendió y le mandó atar con dos cadenas, y preguntó quién era y qué había hecho.
Hch 21:34 Pero entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra; y como no podía entender nada de cierto a causa del alboroto, le mandó llevar a la fortaleza.
Hch 21:35 Al llegar a las gradas, aconteció que era llevado en peso por los soldados a causa de la violencia de la multitud;
Hch 21:36 porque la muchedumbre del pueblo venía detrás, gritando: ¡Muera!
Defensa de Pablo ante el pueblo
Hch 21:37 Cuando comenzaron a meter a Pablo en la fortaleza, dijo al tribuno: ¿Se me permite decirte algo? Y él dijo: ¿Sabes griego?
Hch 21:38 ¿No eres tú aquel egipcio que levantó una sedición antes de estos días, y sacó al desierto los cuatro mil sicarios?
Hch 21:39 Entonces dijo Pablo: Yo de cierto soy hombre judío de Tarso, ciudadano de una ciudad no insignificante de Cilicia; pero te ruego que me permitas hablar al pueblo.
Hch 21:40 Y cuando él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho gran silencio, habló en lengua hebrea, diciendo:
Comentarios y referencias.
21:23-24 El voto sería el de nazareo (o nazireo), por tiempo limitado. Las ofrendas requeridas al final del período (Nm 6.13-20) eran costosas, y se consideraba un acto piadoso que otro las pagara en lugar de una persona de escasos recursos
Núm 6:13 Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo de reunión,
Núm 6:14 y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz.
Núm 6:15 Además un canastillo de tortas sin levadura, de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y su ofrenda y sus libaciones.
Núm 6:16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su holocausto;
21:25 Nosotros les hemos escrito: Hch 15.28-29;
.Hch 15:28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:
Hch 15:29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
21:28 Los gentiles tenían acceso al atrio exterior del templo, pero había una barrera con letreros en griego y latín para advertirles que no podían entrar en el templo mismo, so pena de muerte. Respecto a la acusación de enseñar contra el templo, cf. las acusaciones contra Esteban (Hch 6.11-12) y contra el propio Jesús (Mt 26.59).
Hch 6:11 Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.
Hch 6:12 Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio.
Mat 26:59 Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte,
21:29 Trófimo: Hch 20.4.
Hch 20:4 Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo.
21:31 Se trata de Claudio Lisias (Hch 23.26), el tribuno o comandante del batallón romano, acuartelado en la Fortaleza Antonia, la cual se comunicaba por gradas directamente con el área del templo (v. 35).
Hch 23:25 Y escribió una carta en estos términos:
Hch 23:26 Claudio Lisias al excelentísimo gobernador Félix: Salud.
21:36 El clamor contra Jesús (Lc 23.20-21), repetido contra Pablo en Hch 22.22.
Luc 23:20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús;
Luc 23:21 pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!
Hch 22:22 Y le oyeron hasta esta palabra; entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a tal hombre, porque no conviene que viva.
21:38 Sicarios: (gr. sikarioi ), plural del nombre dado a los miembros de un movimiento guerrillero que luchaba por liberar a Israel de los romanos; se les llamaba así por el vocablo latino sica, que significa espada o puñal. Según el historiador Josefo, hubo un egipcio que, diciéndose profeta, encabezó un grupo de varios miles de guerrilleros que marcharon desde el desierto hasta el Monte de los Olivos en el año 54 d.C.; la sublevación fue sofocada por las tropas romanas, pero el egipcio escapó.
21:39 Tarso: ciudad natal de Pablo (Hch 11.25 ).
Hch 11:25 Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.
21:39 Ciudadano... de Cilicia: Pablo insinúa que es ciudadano romano; después reclama abiertamente sus derechos como tal (Hch 22.25).
Hch 22:25 Pero cuando le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin haber sido condenado?
21:40 En hebreo: La expresión incluía también el arameo, idioma parecido al hebreo y hablado por los judíos de Palestina; aquí puede, sin embargo, referirse al hebreo mismo, ya que este se usaba como lengua litúrgica y, según parece, persistía todavía como lengua familiar en el sur de Palestina.
Arresto de Pablo en el templo
Hch 21:17 Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con gozo.
Hch 21:18 Y al día siguiente Pablo entró con nosotros a ver a Jacobo, y se hallaban reunidos todos los ancianos;
Hch 21:19 a los cuales, después de haberles saludado, les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio.
Hch 21:20 Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley.
Hch 21:21 Pero se les ha informado en cuanto a ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres.
Hch 21:22 ¿Qué hay, pues? La multitud se reunirá de cierto, porque oirán que has venido.
Hch 21:23 Haz, pues, esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen obligación de cumplir voto.
Hch 21:24 Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la ley.
Hch 21:25 Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación.
Hch 21:26 Entonces Pablo tomó consigo a aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, cuando había de presentarse la ofrenda por cada uno de ellos.
Hch 21:27 Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano,
Hch 21:28 dando voces: ¡Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar.
Hch 21:29 Porque antes habían visto con él en la ciudad a Trófimo, de Efeso, a quien pensaban que Pablo había metido en el templo.
Hch 21:30 Así que toda la ciudad se conmovió, y se agolpó el pueblo; y apoderándose de Pablo, le arrastraron fuera del templo, e inmediatamente cerraron las puertas.
Hch 21:31 Y procurando ellos matarle, se le avisó al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada.
Hch 21:32 Este, tomando luego soldados y centuriones, corrió a ellos. Y cuando ellos vieron al tribuno y a los soldados, dejaron de golpear a Pablo.
Hch 21:33 Entonces, llegando el tribuno, le prendió y le mandó atar con dos cadenas, y preguntó quién era y qué había hecho.
Hch 21:34 Pero entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra; y como no podía entender nada de cierto a causa del alboroto, le mandó llevar a la fortaleza.
Hch 21:35 Al llegar a las gradas, aconteció que era llevado en peso por los soldados a causa de la violencia de la multitud;
Hch 21:36 porque la muchedumbre del pueblo venía detrás, gritando: ¡Muera!
Defensa de Pablo ante el pueblo
Hch 21:37 Cuando comenzaron a meter a Pablo en la fortaleza, dijo al tribuno: ¿Se me permite decirte algo? Y él dijo: ¿Sabes griego?
Hch 21:38 ¿No eres tú aquel egipcio que levantó una sedición antes de estos días, y sacó al desierto los cuatro mil sicarios?
Hch 21:39 Entonces dijo Pablo: Yo de cierto soy hombre judío de Tarso, ciudadano de una ciudad no insignificante de Cilicia; pero te ruego que me permitas hablar al pueblo.
Hch 21:40 Y cuando él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho gran silencio, habló en lengua hebrea, diciendo:
Comentarios y referencias.
21:23-24 El voto sería el de nazareo (o nazireo), por tiempo limitado. Las ofrendas requeridas al final del período (Nm 6.13-20) eran costosas, y se consideraba un acto piadoso que otro las pagara en lugar de una persona de escasos recursos
Núm 6:13 Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo de reunión,
Núm 6:14 y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz.
Núm 6:15 Además un canastillo de tortas sin levadura, de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y su ofrenda y sus libaciones.
Núm 6:16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su holocausto;
21:25 Nosotros les hemos escrito: Hch 15.28-29;
.Hch 15:28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:
Hch 15:29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
21:28 Los gentiles tenían acceso al atrio exterior del templo, pero había una barrera con letreros en griego y latín para advertirles que no podían entrar en el templo mismo, so pena de muerte. Respecto a la acusación de enseñar contra el templo, cf. las acusaciones contra Esteban (Hch 6.11-12) y contra el propio Jesús (Mt 26.59).
Hch 6:11 Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.
Hch 6:12 Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio.
Mat 26:59 Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte,
21:29 Trófimo: Hch 20.4.
Hch 20:4 Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo.
21:31 Se trata de Claudio Lisias (Hch 23.26), el tribuno o comandante del batallón romano, acuartelado en la Fortaleza Antonia, la cual se comunicaba por gradas directamente con el área del templo (v. 35).
Hch 23:25 Y escribió una carta en estos términos:
Hch 23:26 Claudio Lisias al excelentísimo gobernador Félix: Salud.
21:36 El clamor contra Jesús (Lc 23.20-21), repetido contra Pablo en Hch 22.22.
Luc 23:20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús;
Luc 23:21 pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!
Hch 22:22 Y le oyeron hasta esta palabra; entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a tal hombre, porque no conviene que viva.
21:38 Sicarios: (gr. sikarioi ), plural del nombre dado a los miembros de un movimiento guerrillero que luchaba por liberar a Israel de los romanos; se les llamaba así por el vocablo latino sica, que significa espada o puñal. Según el historiador Josefo, hubo un egipcio que, diciéndose profeta, encabezó un grupo de varios miles de guerrilleros que marcharon desde el desierto hasta el Monte de los Olivos en el año 54 d.C.; la sublevación fue sofocada por las tropas romanas, pero el egipcio escapó.
21:39 Tarso: ciudad natal de Pablo (Hch 11.25 ).
Hch 11:25 Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.
21:39 Ciudadano... de Cilicia: Pablo insinúa que es ciudadano romano; después reclama abiertamente sus derechos como tal (Hch 22.25).
Hch 22:25 Pero cuando le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin haber sido condenado?
21:40 En hebreo: La expresión incluía también el arameo, idioma parecido al hebreo y hablado por los judíos de Palestina; aquí puede, sin embargo, referirse al hebreo mismo, ya que este se usaba como lengua litúrgica y, según parece, persistía todavía como lengua familiar en el sur de Palestina.
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